Belo Monte: un tribunal de Brasil suspende las obras de la presa

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Nuevamente, un tribunal de Brasil ha suspendido las obras de la represa de Belo Monte. En esta ocasión, el juez ha estimado que las comunidades indígenas no fueron consultadas antes del inicio de las obras.

Cabe recordar que la represa de Belo Monte causará afecciones directas en las comunidades indígenas, con impactos negativos e irreversibles sobre su salud, calidad de vida, patrimonio cultural y las tierras que desde tiempos remotos han ocupado y explotado de manera tradicional y respetuosa. La represa supone pérdida de biodiversidad, impactos graves en el calentamiento global, violación de los derechos a la salud y la integridad personal, desplazamientos forzosos, migraciones incontroladas y una lista interminable de alteraciones e impactos, cuyo único fin es perpetuar el mismo sistema político, económico y social, basado en el crecimiento económico continuado y el consumismo, el cual desecha los valores humanos, mercantiliza los recursos naturales y mantiene nuestro Planeta en un estado crítico de salud.

Más allá de la polémica suscitada por la paralización de las obras en numerosas ocasiones (precedidas de recursos interpuestos por el gobierno que lograron retomar las obras una vez tras otra), es bien sabido que las audiencias públicas no son más que un “lavado” público, simple burocracia para legalizar una decisión que ya ha sido aprobada de antemano en los despachos.

Enlaces relacionados:

– ¡Stop Belo Monte!

– Belo Monte: represas y represalias

Otro ritmo es posible

– Nota de prensa publicada en El PAIS , 15 Ago 2012

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¡Stop Belo Monte!

“¿Tendrá término un día su carrera tumultuosa y fiera? ¿O, siempre bramador, siempre iracundo en ese arrebatado movimiento de su despeñamiento, durará tanto como dure el mundo? Con estas palabras mostraba el ilustrado oscense Félix de Azara – precursor de las teorías darwinistas sobre la evolución de las especies –  su admiración por el Gran Salto del Guairá. Actualmente, dicho salto ha desaparecido a favor de la represa de Itaipú. No deja de ser una paradoja el hecho de que allá por el año 1700, Azara ya advirtiera su preocupación por el deterioro ambiental, así como las malas prácticas a las que el hombre blanco sometía a la naturaleza.

For English speakers, the next video tours allows viewers to learn about the harmful impacts of, and alternatives to the massive Belo Monte Dam Complex on the Amazon’s Xingu River.

Río Xingú. Amazonas Desde comienzos de la década de 1970, la realización de uno de los  proyectos hidroeléctricos más grandes del mundo, la represa de Belo Monte, en el estado de Pará, amenaza la supervivencia de miles de indígenas, comunidades ribereñas y una rica biodiversidad de flora y fauna (incluyendo especies amenazadas) que viven en las inmediaciones del Río Xingú. De hecho, la construcción de la represa – que ya ha comenzado- inundará 668 Km² de tierras agrícolas y bosques tropicales, desplazando a más de 20000 personas de sus territorios. Su construcción implica desviar el 80% del caudal del río Xingú, lo que provocará la desecación de un tramo de 100 kilómetros, conocido como la Volta Grande, y el abandono de las tierras por parte de las comunidades indígenas que actualmente la ocupan.

El proyecto de la planta hidroeléctrica de Belo Monte, localizado en la región Norte de Brasil, pretende incrementar en más de 11 mil Megawatts (MW) la capacidad de la matriz energética brasileña. El bajo consumo doméstico promedio anual por habitante en Brasil en comparación con otros países desarrollados (560 kWh por habitante en Brasil, frente a los 4.530 kWh de los Estados Unidos o los 1.580 kWh de España), la necesidad de ampliar la oferta energética debido al rápido crecimiento socioeconómico del país y el uso de una energía “limpia” frente al uso de combustibles fósiles son las principales razones esgrimidas por el gobierno brasileño para llevar a cabo la construcción de la represa hidroeléctrica de Belo Monte “a cualquier precio”.

presa hidroelectrica Belo Monte

Imagen virtual represa Belo Monte

Sin embargo, el proyecto de Monte Belo solo es un primer paso de un megaproyecto de construcción de 5 represas más aguas arriba -entre ellas la polémica represa de Altamira, que inundaría 6140 Km² de bosques tropicales- lo que agravaría enormemente los impactos sociales y medioambientales en la zona. Por sí sola, Monte Belo es una ineficiente represa que no podrá generar, en el mejor de los casos y de promedio, más del 39% de su carga (4.462 MW), siendo entre los 3 y 5 meses de estación seca no superior a los 11.233 MW. 

La controversia que rodea Belo Monte, lejos queda de ser un hecho aislado, pues mantiene un patrón común fácilmente identificable con otras grandes obras hidraúlicas en Brasil, Latinoamérica o cualquier otra parte del mundo. Son éstos proyectos en los que los estudios medioambientales y los procesos de aprobación de licencias son vistos como mera basura burocrática, simple papeleo administrativo a solventar en los despachos para legalizar una decisión que ya ha sido tomada de antemano. Proyectos que conllevan costos adicionales “imprevistos” elevadísimos, niveles de producción sobreestimados y altos niveles de corrupción. Donde el acceso a la información es obstaculizada de manera sistemática, convirtiendo las audiencias públicas en lavados “verdes” de imagen ante los medios. Donde la participación ciudadana es reducida a la mínima expresión, bien sea a través de sucias estrategias para impedir su acceso, o por la poca información sobre el proyecto y futuros planes a la que el ciudadano tiene acceso. Y en este caso en concreto, despreciando las medidas cautelares emitidas por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), así como a la Federación Internacional de Derechos Humanos (FIDH) a favor de la suspensión de la construcción de la represa hidroeléctica de Belo Monte.

Pérdida de biodiversidad, impactos en el calentamiento global (las emisiones de metano derivadas de la inundación de extensas zonas de selva son hasta 25 veces más peligrosas que el dióxido de carbono), violación de los derechos a la vida, a la integridad personal y a la salud, desplazamientos forzosos, migraciones incontroladas, etc., son algunos de los impactos de una larga lista que sufrirán las comunidades locales, pero también el mundo entero, con la pérdida de otro pedazito de la Amazonia, el bosque tropical más extenso de la Tierra. ¿Acaso no es posible otro modelo de crecimiento económico desde la sustentabilidad de nuestras actividades y el respeto de los derechos humanos?

Río Xingú. Amazonas

Río Xingú. Amazonas

No Belo Monte“El río es el corazón de nuestras tierras y de nuestra gente… Nosotros no nos sentaremos a ver mientras aquellos en Brasilia atentan con determinar nuestro futuro sin habernos consultado, escuchado, respetado y sin nunca haber puesto un pie en nuestras tierras… Ni el río Xingú ni nuestras vidas están a la venta.”

Extracto de una carta del movimiento “Xingú Vivo para Siempre”,

4 de febrero de 2010

Enlaces de interés:

Firma la petición de Raoni Apoyo al Jefe Raoni y a los pueblos indígenas del Xingú y solicito el abandono definitivo de la propuesta de proyecto de presa hidroeléctrica de Belo Monte.

International Rivers

Movimento Xingu Vivo para sempre

Presas en el Amazonas  Belo Monte and Brazils Hydroelectric Development of the Xingu River Basin (in English)

AIDA Asociación Interamericana para la defensa del Medioambiente

A message from Pandora Take action to defend Pandoras on Earth

Comunidad indígena Kayapo

Why biodiversity matters in a changing world

Biodiversity, the harvest of four billion years of evolutionary wisdom distilled into 5-15 million species that share the planet, is unraveling. Biologists now say that a sixth mass extinction is under way, and it is caused by humans.1 The UN Convention on Biodiversity in 2006 estimated that average species abundance declined about 40 percent between 1970 and 2000. According to the 2005 Millennium Ecosystem Assessment involving more than 1300 scientists from 95 countries, humans have increased species extinction rates by as much as 100 times over background rates. These scientists estimate that 12 percent of remaining bird species, 23 percent of mammals, 25 percent of conifers, and 32 percent of amphibians are threatened with extinction.

Species and habitats are the building rocks on which human livehoods depend, the foundation for productive forests, fisheries, and agricultural crops. Protecting forests and other natural ecosystems can provide social, economic and environmental benefits, both directly through more sustainable management of biological resources and indirectly through protection of ecosystem services.

Raptor species monitor

Monitoring Endangered raptor species for conservation purposes. Dadia forests

As we go about daily lives, it’s hard for us to have the same sense of urgency that scientific researches have about the loss of species, especially if they are insects or plants. Yet biodiversity makes ecosystems resilient, giving them the ability to rebound from shocks of fires, floods, diseases and droughts. As systems are simplified by monoculture or fragmented by roads, the webs that link them become disconnected and more vulnerable to catastrophic, irreversible decline.

Biodiverse ecosystems also provide many services that humans are not able to provide, or that would be outrageously expensive, such as purification of air and water, regulation of Earth’s temperature, or the most obvious service a biodiverse ecosystem offers: pollination of plants.

Perhaps it is easiest for us to understand the importance of preserving species when we consider our reliance on their diversity for food, fiber, fuel and medicines. For example, about 25% of the pharmaceuticals we use today contain ingredients originally derived from wild plants. And future medicines are likely to be found in the many thousands of plants we have not yet studied, many of them about to disappear due to deforestation.

Although most protected areas – and the natural habitats within them –  are established primarily for their biodiversity values, they also protect watersheds and regulate water flow, prevent soil erosion, influence rainfall regimes and local climate, conserve renewable hasvestable resources and genetic reservoirs, and protect breeding stocks, natural pollinators and seed dispersers, which mantain ecosystem health, etc.

The challenges of conservation are numerous, so are the reasons to keep working for a more sustainable and healthy planet…

Evros Delta

Evros Delta, Thrace, Greece.