Mis razones para apoyar el 14-N

Sí. Es una huelga política

Por supuesto que es una huelga general política. Una jornada de protesta contra la política del gobierno, que no sólo es injusta sino también ineficaz. Una política de recortes, tan desmesurada y obscena como la búsqueda de enriquecimiento y crecimiento económico ilimitado en épocas de prosperidad, y que como estamos viviendo, resultó una farsa. Una política de “recortar por recortar sin saber dónde nos va a llevar” impuesta desde afuera por la banca, las financieras y las grandes empresas, sin importar las necesidades de nuestro país, sin importar la gente.

Sí, es una huelga política, o lo que es lo mismo, un fracaso del gobierno por su nefasta gestión. Y aunque a la señora –por decir algo- Aguirre no le guste, la huelga es un derecho, las urnas tan sólo son una meridiana claridad del alto grado de manipulación electoral y tener políticos de mierda destrozando una nación no es obligación.

 

STOP Desahucios

Aún al comienzo de la crisis, notables representantes de los dos principales circos, digo partidos, PP y PSOE, animaban a comprar pisos a mansalva y a consumir para mantener el crecimiento, tan atocinados en sí mismos que  ni siquiera con la crisis encima quisieron verla, negándola una y otra vez como San Pedro.

Y mientras las propuestas de algunos partidos de izquierdas para proteger al ciudadano y vigilar a la banca eran rechazadas una tras otra, la crisis traía más paro, quebraba miles de pequeñas empresas y el drama social se agravaba.

Hoy, PP y PSOE se hostian por salir en los medios anunciando una ley de desahucios que no llega ni a tiempo (una media de 517 desahucios diarios en España) ni en formas. ¿Nos toman por tontos?

No soy un ciudadano ejemplar

Durante el último año he vivido en Grecia, donde conocí en primera persona el día a día de griegos sin futuro; de niños que desfallecen en la escuela por no tener ni siquiera para un desayuno; inmigrantes que cruzan la frontera con Turquía para sobrevivir y son hacinados en condiciones infrahumanas; experimentados y contrastados profesionales que deben soportar recortes salariales del 40% (y en aumento) cortando las alas a cualquier esperanza para sus familias; depresión y tristeza en cada esquina; radicalización de las ideologías y fractura social, caldo de cultivo de violencia desatada; suicidios, etc.

No estoy dispuesto a ver mi pueblo en la misma situación. No pienso bajarme los pantalones y ver mis derechos marchar. No soy un buen ciudadano español para Rajoy, que nos quiere en casica y en silencio sufriendo su insensatez. Pues que venga Wert a españolizarme. Yo voy a la huelga.

Para Rajoy, la Ley de dependencia no es viable

Cuando más se necesita el apoyo de instituciones, más se está acelerando el deterioro de los sistemas de protección social más básicos echando por tierra los avances conseguidos en los últimos decenios.

En 2012 la mitad de la población aragonesa (49,9%) tiene problemas para llegar a fin de mes.Los recortes sin sentido están ampliando la fractura social que hace que un grupo de privilegiados aumente su poder, mientras que la inmensa sociedad vemos reducidas nuestras expectativas de futuro y nuestra calidad de vida.

La doctrina del miedo no va conmigo

Frente a los que dicen que las huelgas no sirven para nada, quede como ejemplo los desahucios parados por ciudadanos organizados, dejando en evidencia a los políticos, la única pieza del sistema gobierno-ciudadanía que no sirve para nada.

Queda pendiente la reincorporación ciudadana en la toma de decisiones y participación activa en la construcción de una sociedad más justa y solidaria. El 14-N es un momento perfecto para tomar conciencia, reconectar con la gente y nuestro entorno, resucitar la empatía por nuestros semejantes, reflexionar y actuar.

Se me ocurren muchos más motivos para participar en el 14-N:

Paro insostenible, niveles elevados de pobreza, impuestos al alza, recortes sociales brutales, deuda ilegítima, empresas y bancos  se enriquecen a nuestra costa, desapego social, abandono de la lucha por los derechos humanos y la cooperación al desarrollo,  previsiones económicas catastróficas para España desde Europa, ministros que se encomiendan a la virgen para salir de la crisis, cambio climático, mercantilización de los recursos naturales del planeta, desigualdad social… o simplemente porque no quiero que unos cabrones sin escrúpulos controlen mi vida y mi destino.

 

YO PARO. YO VOY A LA HUELGA. 14-N

 

 

Belo Monte: un tribunal de Brasil suspende las obras de la presa

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Nuevamente, un tribunal de Brasil ha suspendido las obras de la represa de Belo Monte. En esta ocasión, el juez ha estimado que las comunidades indígenas no fueron consultadas antes del inicio de las obras.

Cabe recordar que la represa de Belo Monte causará afecciones directas en las comunidades indígenas, con impactos negativos e irreversibles sobre su salud, calidad de vida, patrimonio cultural y las tierras que desde tiempos remotos han ocupado y explotado de manera tradicional y respetuosa. La represa supone pérdida de biodiversidad, impactos graves en el calentamiento global, violación de los derechos a la salud y la integridad personal, desplazamientos forzosos, migraciones incontroladas y una lista interminable de alteraciones e impactos, cuyo único fin es perpetuar el mismo sistema político, económico y social, basado en el crecimiento económico continuado y el consumismo, el cual desecha los valores humanos, mercantiliza los recursos naturales y mantiene nuestro Planeta en un estado crítico de salud.

Más allá de la polémica suscitada por la paralización de las obras en numerosas ocasiones (precedidas de recursos interpuestos por el gobierno que lograron retomar las obras una vez tras otra), es bien sabido que las audiencias públicas no son más que un “lavado” público, simple burocracia para legalizar una decisión que ya ha sido aprobada de antemano en los despachos.

Enlaces relacionados:

– ¡Stop Belo Monte!

– Belo Monte: represas y represalias

Otro ritmo es posible

– Nota de prensa publicada en El PAIS , 15 Ago 2012

Otro ritmo es posible

La naturaleza es magia. Detrás de cada paisaje se esconde algo más que no todos sabemos descifrar, más allá de lo que nuestros ojos alcanzan a ver. Si para la mayoría un bosque sólo encierra rodales de árboles habitados por animales, o un desierto tan sólo es arena moldeada por los caprichos del viento, para algunos esconden historias, fábulas y leyendas dignas de ser contadas.

Música y naturaleza

Me pregunto cuántos de ustedes saben qué aspecto tiene el fugaz y eléctrico martín pescador volando sobre el agua, cómo es el canto de las aves nocturnas en el misterio y solemnidad de las umbrías vegetales, o si han tenido la fortuna de vivir en plena naturaleza, el mejor escenario donde disfrutar de los  inextinguibles compases de la más bella sinfonía que su asombrosa orquesta pueda ofrecer al oído humano.

La naturaleza es magia, y no pocos compositores, inspirados por ella, volcaron su pasión y dedicación en describir la naturaleza a través de la música. El gorjeo de los pájaros, el zumbar de las abejas, el rumor del mar, el quejido del viento, los misterios y murmullos del bosque, el olor a tierra mojada, el amanecer, el atardecer, las tormentas de verano, el frío invernal, la eclosión de vida en primavera… son sensaciones y sonidos que han sido fuente de inspiración y plasmados en innumerables partituras. ¿Quién no recuerda imágenes del lobo ibérico o el águila imperial al escuchar la popular sintonía de la serie televisiva El Hombre y la Tierra creada por el compositor aragonés Antón García Abril? ¿Quién no conoce Las cuatro estaciones de Vivaldi?

Desgraciadamente, la sociedad actual – y más ahora víctima de una crisis que lo invade todo- no entiende de tiempo para la vida. Contaminamos el aire  que respiramos y el agua que bebemos, los bosques son reemplazados por cemento y ladrillo. Vivimos acelerados e incapaces de digerir los cambios sociales, ecológicos y tecnológicos producidos en los últimos decenios. Ante este escenario, donde el progreso se mide por el Producto Interior Bruto (PIB), la música, como la conservación de la naturaleza, son vistos por muchos como un lujo, una excentricidad de unos pocos iluminados.

WWF Greece / monitoreo rapaces diurnas

¿Puede la música  mejorar la vida? ¿Pueden los músicos transformar el mundo?

La naturaleza supone una partitura de infinita sabiduría, y su música, la fuente de inspiración que nos alimenta física y espiritualmente. Quizá la música en sí misma no incremente el PIB, pero éste tampoco representa el bienestar y riqueza de la población de un país. ¿No sería más correcto sustituir el PIB por el FIB (Felicidad Interior Bruta)?

Es importante que aquellos que defendemos valores como la cultura y la educación a través de la música, o como la conservación y el respeto por la naturaleza, nos percibamos como impulsores de propuestas serias, capaces de crear un impacto positivo en la sociedad, empezando por la gente que nos rodea, de manera que mejore de forma significativa lo presente.

Otro ritmo es posible, acompañado de esperanza e ilusión para afrontar las incertidumbres presentes como una gran oportunidad de reinventarnos y hacer posible lo que hasta ahora nos han hecho creer que era solo una ilusión. Y lo mejor de todo: tenemos la música de nuestro lado.

Música y naturaleza

La lógica del caracol

“El caracol construye la delicada arquitectura de su concha añadiendo una tras otra las espiras cada vez más amplias; después cesa bruscamente y comienza a enroscarse esta vez en decrecimiento, ya que una sola espira más daría a la concha una dimensión dieciséis veces más grande, lo que en lugar de contribuir al bienestar del animal, lo sobrecargaría. Y desde entonces, cualquier aumento de su productividad serviría sólo para paliar las dificultades creadas por esta ampliación de la concha, fuera de los límites fijados por su finalidad. Pasado el punto límite de la ampliación de las espiras, los problemas del sobrecrecimiento se multiplican en progresión geométrica, mientras que la capacidad biológica del caracol sólo puede, en el mejor de los casos, seguir una progresión aritmética”.

Ivan Illich

No es posible crecer ilimitadamente en un planeta finito