The Travelling Heart

Dedicated to my EVS friends

Have you ever taken the metro from Syntagma Square to the airport in Athens? It takes long. Long enough to go back in time through memories and have a deep reflection about the days I spent amongst a group of extraodinary people…

Syntagma Square

Man is the main problem himself. We’ve modified the Planet in pursuiting development and a better standard of living. Capitalism has globalised residues, air pollution or degradation of ecosystems to planetary scale presenting environmental problems such as desertification, climate change or water shortage that threaten the survival of millions of people. Even worse, we’ve lost our capacity of reflection and criticism. It is not just a financial crisis, but a crisis of values, a crisis of the occidental life style. We live in a markets’ society, where everything is worth a price in terms of economy, beyond its real value. At present Europe is, but is not what once we dreamed it should be about.

And still, I do believe in a truly human society, driven by the values of trust, solidarity and mutual respect between cultures and nations. Amongst them, there is a group of ordinary people with extraodinary abilities and huge hearts, promoting cooperation, encouraging participation, fighting for human rights, preserving nature, contributing to the well-being of society as a whole. Their work, so many times hardly recognized, cannot be measured in terms of economic return and however they don’t give up, becoming the active participants in change that society needs. They are called volunteers

…Volunteers. Men and women. Several generations. Different accents and languages, from different countries and backgrounds, but identical purposes in defending dignity, democracy and freedom for a better and sustanaible world, out of free will and in a spirit of solidarity, without expectation of material reward.

dedicated to my EVS friends

Again, I met this people in Athens. And again, I left the city with my heart on one hand, and a handful of good reasons to believe there is space for hope.

For these and many more, let me say THANK YOU for your support, for the work you are carrying out, for the role you are playing, for being who you are. No matter the reason that brought you to this point, thank you.

We are the energy that makes the world move. We are volunteers.

*EVS=European Volunteer Service

The European Voluntary Service (EVS) provides young people with the unique chance to express their personal commitment through unpaid and full-time voluntary activities in a foreign country within or outside the EU. In this way, it seeks to develop solidarity, mutual understanding and tolerance among young people, thus contributing to reinforcing social cohesion in the European Union and to promoting young people’s active citizenship. Further info here

Mi fiesta nacional griega (en comisaría)

Con la irrupción de la crisis sistémica actual ya estamos viendo y viviendo la tragedia de varios países al borde de la bancarrota, ausencia de voluntad política y relanzamientos ficticios del cada cual para sí.  En un contexto de aumento del paro masivo, los recortes sustanciales en materia social y los continuos ataques a los derechos fundamentales parecen ser la única medida adoptada por los gobiernos de la UE, quienes se limitan a poner cada vez más dinero público al servicio de banqueros y especuladores.

Grecia es uno de los países que con mayor crueldad está sufriendo los efectos de nuestro sistema neoliberal. Grecia es también el país donde actualmente vivo, y el lugar donde dos amigas y yo mismo fuimos arrestados cuando nos disponíamos a pasar el domingo en la ciudad de Alejandrópolis. Para que entendáis la gravedad del asunto, debo primero poneros en antecedentes de lo que aquí está aconteciendo:

No sólo se trata de que en Grecia los salarios  del sector público se hayan reducido entre el 40 y el 70% (algo menos en el sector privado), que uno de cada dos jóvenes esté desempleado y el paro sobrepase el 25%, o que el nuevo asalariado cobre únicamente 417 euros o los nuevos pensionistas 320 euros. La clase media de este país está prácticamente arruinada, la desnutrición hace estragos entre los niños de primaria y el hambre asoma incluso en barrios de grandes ciudades.

Alejandrópolis es la capital de Tracia, en la región de Evros. Nada tiene que ver este rinconcito del mediterráneo con las archiconocidas ciudades griegas de Salónica o Atenas, o las turísticas islas de Corfú, Mykonos o Creta. Evros es una región eminentemente rural, poco industrializada, de corte muy conservador y el límite político fronterizo con Turquía, de lo que deriva la extrema militarización de esta región.

El pasado día 25, dos amigas de nacionalidad alemana y española y yo mismo decidimos dejar el pueblecito en el que vivimos, en el corazón del Parque Nacional Dadia-Lefkimi-Soufli, donde trabajamos dentro del marco del Servicio Europeo de Voluntariado para una organización ambiental internacional, para pasar el día en la ciudad. Grecia celebraba su fiesta nacional, evento anual que conmemora el alzamiento de 1821 en que se libraron del yugo turco, y en el que militares y niños (menuda mezcla, churras con merinas) desfilan por las calles de las principales ciudades de Grecia.

Eran aproximadamente las once  de la mañana cuando nos encontramos con otro amigo que vive en la ciudad, en la cafetería cercana a su librería. Un café después, apenas tuvimos que andar unos metros hasta la avenida principal donde la celebración del día nacional iba a tener lugar. Lo primero que me sorprendió fue la gran cantidad de policía desplegada por las calles adyacentes a la avenida principal. Y en número casi mayor a la policía uniformada, policías de incógnito – se les reconoce a leguas- por todas partes.

Y hasta aquí puedo leer. Todavía faltaría media hora para el comienzo del desfile, cuando un policía nos pidió los documentos de identidad y se largó con ellos sin mediar palabra. Más policías disfrazados de calle llegaron hasta nosotros para arrancarnos de entre la multitud en las aceras y ponernos en el medio de la avenida principal. Ignorante de mí, aún pensaba que aquello era un control rutinario, cuando escuché los gritos de mi compañero forcejeando con varios policías que intentaban llevárselo por la fuerza. No daba crédito a lo que estaba sucediendo, cuando un policía me agarró por el abrazo y me dijo que moviera en dirección a una furgoneta de la policía. Pensé: “¿Me están arrestando? ¿Realmente está sucediendo esto?”. En ese mismo instante, presa del pánico y los nervios, comenzé a gritar que por qué, que era un turista y  voluntario europeo y rechacé la sugerente invitación del policía. Recuerdo de aquel momento cómo varias personas de entre 50 o 60 años de edad que aguardaban al comienzo del desfile saltaron al asfalto encarando a la policía, tratando de evitar nuestra detención, mientras varias decenas de policías se colocaban los cascos y empuñaban los escudos para… para qué, ¿para contener a 3 jóvenes turistas europeos? En aquel momento, varios policías me agarraron y me forzaron a entrar en la furgoneta policial. Mis compañeras, en un estado de incredulidad y estupefacción total, también fueron conducidas a dependencias policiales.

La doctrina del shock continuó en comisaría. Nadie nos explicó porqué fuimos arrestados. Durante el registro – ¡dos horas después de habernos detenido!- pasé de sospechoso de intentar atentar contra el gobierno, a convertirme en supuesto traficante de drogas por llevar mis pastillas de la alergia, e inmediatamente espía internacional por el billete de autobús que delataba mi visita a la ciudad turca de Estambul. Lo absurdo de la situación fue total cuando uno de “los hombres de Paco”, el matón, el poli malo, se quitó la corbata, remangó las mangas de su camisa y se sentó en frente de nosotros mirándonos fijamente a los ojos, en un intento de acojonar al personal. Cuarenta metros cuadrados de salas llenas de clichés y estereotipos, donde también se encontraban el poli bueno (su gesto facial parecía reconocer la estupidez de habernos detenido), la inspectora gruñona que siempre se levanta con el pie izquierdo gritándonos en griego, como si así pudiéramos entenderla, o el poli tontorrón que hacía bromitas sobre fútbol, como si el Madrid o el Barcelona me fueran a hacer olvidar que de un plumazo barrieron mis derechos.

La noticia de nuestro arresto corrió como la pólvora, y mientras pasamos las horas retenidos en comisaría, pudimos escuchar los gritos de decenas de personas que se agolpaban en las inmediaciones en protesta por nuestra detención.

En mi opinión el arresto no estuvo exento de irregularidades: intentaron interrogarnos de manera extra-oficial, sugiriendo de forma poco cortés que firmáramos un papel en el que éramos acusados de llevar con nosotros objetos peligrosos que lanzar a los políticos – en mi caso una cámara de fotos y un botellín de agua, desafortunadamente mi compañero portaba consigo un arma de destrucción masiva: una naranja- y querer reventar la manifestación, mintiéndonos sobre el contenido de dicho documento para que firmáramos. Por supuesto, nos negamos a declarar y firmar dicho documento – del cual no entendíamos ni una sola palabra- sin la presencia de un traductor oficial y un abogado, un derecho de todo acusado que pareció irritar a alguno de los policías presentes en la sala, que comenzó a maldecir a los dioses griegos.

Finalmente apareció “Paco”, el jefe de la comisaría, con la amiga de la prima del hermano de uno de los policías, una joven que pasó su año universitario de Erasmus en España, para hacer las veces de traductora. Nuevamente, “Paco” nos instó a firmar un papel en el que declarábamos que éramos parte de un movimiento que pretendía ¡manifestarse! en contra del gobierno. Tampoco era el caso, aunque ¿ahora también está prohibido manifestarse? ¿Cuál será el siguiente paso, el estado de emergencia permanente? ¿Estamos volviendo a la Edad Media? Nuevamente nos negamos a firmar ningún papel, tras lo cual preguntamos insistentemente por qué nos habían detenido, e insistimos en declarar ante un traductor y un abogado de oficio. Minutos después estábamos en la calle, libres de cargos. Curiosamente, el desfile ya había terminado.

Los medios de comunicación locales describieron el asunto como arrestos preventivos para evitar sucesos mayores, sin profundizar en el asunto ni explicar quiénes fueron los detenidos.

El desfile se celebró ante la atenta vigilancia de cientos de policías venidos de toda la región de Evros. Según leí en los medios, los padres aplaudían al paso de sus niños desfilando entre militares, mientras miles de ciudadanos proferían gritos en contra del gobierno griego, el FMI y la UE. También hubo manifestantes armados con pancartas. Ninguno de ellos fue detenido.

@alexpolisonline

Del shock y la conmoción a la que mercados y gobiernos nos someten, surgen miedos inaprensibles para la mayor parte de la la gente y sectores de la sociedad. El sistema actual que nos domina no quiere ciudadanos implicados ni actores capaces de reaccionar ni de movilizarse ante la injusticia; sólo quiere espectadores impasibles, gregarizados y obedientes. Mi detención, “arresto preventivo para evitar males mayores” como así lo llamaron, es una declaración total de intenciones de aquellos que nos gobiernan.

Algunos me dirán que la próxima vez mejor será que me quede en casa; otros que fue un suceso desafortunado, que estaba en el lugar inadecuado en el momento incorrecto. Yo creo lo contrario. La lucha por nuestros derechos y por un mundo más justo y solidario está en la calle. Quedarse sentado en el sofá de casa, criticando y diagnosticando los males de la sociedad, embebidos en el placebo del fútbol y demás basura televisiva, aferrándonos al individualismo y a nuestro nivel de vida sin pensar en los demás, no hace sino fortalecer ese miedo que nos hunde en la agonía. Esta vez me tocó a mí, un turista en Alejandrópolis, potencialmente peligroso, quizá por tener el pelo largo y llevar consigo una mochila. ¿Y si tú eres el siguiente? Todavía reside en mí un sentimiento de frustración, impotencia y soledad como nunca antes había experimentado. Me sentiría mejor si la organización para la que trabajo hubiera expresado un poco más de afecto, temerosos y más preocupados por posibles represalias policiales.

Esta es la historia de mi particular fiesta nacional griega. Esta es la historia del día que despertó mi conciencia.

PD: Como bien apuntara un viejo amigo mío: “Normal que te hayan pillado. Ellos no saben si tienes visión laser o escupes fuego o cualquier cosa por el estilo. Y esta claro que ante una duda semejante un tío mirando es un peligro en potencia. Menos mal que no gobiernan los Mercados, que sino…”

Almogávares en Grecia (1ª parte)

Aragonés en Grecia, hastiado de la corrupción del sistema pero también de la indolencia del mundo desarrollado. Colmaban ya mi paciencia las declaraciones de un político español hace unos días, subrayando que “No se puede comparar España con Grecia. Aquí somos serios”. El caso es que entre tanto Juego de tronos, donde los políticos venden los gobiernos al mejor postor, las fuerzas policiales ya no se sabe a quién defienden, y el ciudadano, sumido en una mezcla de indignación, resignación, temor,  rabia o impotencia, o todos a la vez, opta por el individualismo y el “sálvese quien pueda”, recordaba aquel “¡Dispierta Fierro!”, grito de guerra de las compañías almogávares, en un intento desesperado de mi subconsciente por gritar “¡Despierta pueblo!”.

Al menos, la de los almogávares es una buena historia digna de contar.

Los almogávares fueron unas tropas de choque de la Corona de Aragón. En sus inicios, a mediados del siglo XII, los almogávares provenían principalmente de la zona del sistema ibérico turolense y los valles pirenaicos. Eran pastores que, imposibilitados de utilizar los pastos de los valles ocupados por los árabes, realizaban veloces incursiones en territorio enemigo para saquear y no morir de hambre. Con el paso del tiempo, estos montañeses se especializaron en el arte de la guerra, olvidando su pasado ganadero.

Un testimonio de Jerónimo Zurita en sus Anales de Aragón sitúa a los almogávares en época de Alfonso I de Aragón reforzando hacia 1105-1110 la fortaleza de El Castellar con vistas a la conquista de Zaragoza: “De allí fue discurriendo más adelante y tomó el lugar de Tahuste junto a las riberas de Ebro; el cual se ganó por la valentía y grande esfuerzo de don Bachalla. Y poco después comenzó a poner gente plática en la guerra y muy ejercitada en ella, que llamaban almogávares, en el Castellar para que estuviesen en frontera contra los moros de Zaragoza”.

Con el avance de los cristianos al sur, los primeros almogávares participaron en las conquistas de Valencia, Mallorca o Sicilia entre otros, pasando a servir de forma permanente a los monarcas aragoneses.

"Los almogávares", lienzo de Fortuny. 1856

Los almogávares, tal como describiera Bernant Desclot en su crónica “Libro del Rey Pedro de Aragón y de sus antecesores pasados”, eran gentes que vivían para el arte de la guerra. No vivían en ciudades, sino en las montañas y los bosques. Penetraban en territorio enemigo saqueando y matando con crueldad sin dejar enemigo. Soportaban condiciones durísimas, durmiendo incluso en el suelo, padeciendo grandes miserias y sufriendo jornadas sin más alimento que lo que pudieran traer consigo en la panetera del cinto. Fuera invierno o verano, su vestimenta se reducía a una camisa corta, ropillas de pieles y unas calzas y antiparas de cuero y abarcas en los pies. No había imposible para estos  guerreros de cuerpos endurecidos bajo el sol más riguroso y el rigor de la escarcha.

Su estrategia en la guerra se basaba en causar temor y espanto en el enemigo. Feroces y rápidos, iban armados tan sólo con una lanza corta arrojadiza, varios dardos y un coltell (mezcla de puñal y cuchillo carnicero). Gustaban de combatir a pie en y orden abierto, ya fuera contra ejércitos de a pie o caballería. Su aspecto fiero se veía acrecentado a costa de golpear las armas contra las piedas hasta ser envueltos en una nube de chispas, al tiempo que gritaban “Aragón, Aragón” y el legendario grito de guerra “Dispierta Fierro”, momento en que entraban en combate bajo la señera cuatribarrada de la corona aragonesa.

Cortel

Vestimenta y armas de los almogávares

El caso es que tras combatir en la Reconquista y en el sur de la península Itálica, los almogávares se lanzaron a Oriente, cuando los griegos, impotentes para contener la amenaza de los turcos contra el imperio bizantino, pidieron el auxilio de la corona de Aragón, quien envió sus temibles Compañías Catalanas, integradas por aragoneses, catalanes y sicilianos.

El desembarco de los almogávares en Constantinopla supuso no solo la expulsión de los turcos de tierras bizantinas, sino también la invasión de Grecia, donde se asentaron los aragoneses durante varias generaciones.

Dispierta Ferro. @BlackWolfStudio

Continuará…

Que es gente que nació para la guerra
Dispuesta contra el miedo y la fatiga
Gente que más en su teson se aferra
Cuanto es más arduoso el trance que la obliga
Pues ni la misma muerte les aterra
Teniendola en la lucha por amiga
Que a verla sin cesar acostumbrados
La afrontan sin temores…

Estracto del poema “Los Almogávares”.  J. Justo Uguet

Crisis, capitalismo, globalización.

La globalización como único camino para acabar con la pobreza. Ese fue el centro de debate del Foro Económico de Nueva York en 2002. Por aquella misma fecha, también se debatía sobre globalización en el Foro Social de Porto Alegre, pero con un cariz bien distinto. Así, mientras para los asistentes al foro en el centro financiero y de poder del Norte, la globalización era consecuencia necesaria del actual progreso técnico, para el Foro del Sur la globalización era no sólo peligrosa, sino incluso negativa, incrementando de forma alarmante e inaceptable las desigualdades Norte/Sur así como las diferencias entre ricos y pobres dentro de cada país.

Algunos datos estremecedores

–          Según el PNUD (Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo), 4600 millones de personas viven en países llamados “países en desarrollo”; 2.400 millones no tienen acceso a servicios sanitarios; 2.500 millones  no tienen luz eléctrica; 1500 millones carecen de agua potable.

–          El 20% de la población consume dos terceras partes de la comida del mundo, el 45% de toda la carne y el pescado, el 84% del papel y el 58% de la energía.

–          Un niño nacido en una buena zona de Nueva York, París o Londres consumirá como promedio en su vida 50 veces más que otro nacido en un país en desarrollo.

–          La mitad de la población mundial vive con dos dólares al día, y la mitad de la mitad, con uno.

–          Según el Informe sobre Desarrollo elaborado por la ONU en1998, a los países industrializados, con el 15% de la población mundial, les corresonde el 76% del consumo mundial, al tiempo que la brecha de diferencias entre los que más tienen y los que menos es cada vez mayor.

–          En 1996, la ONU revelaba que sólo 358 personas concentraban tanta riqueza como el 45% de la población mundial, acelerándose la concentración de riqueza en la cúspide en las dos últimas décadas; sirva como ejemplo que en 1998, el patrimonio neto de las tres personas más ricas del mundo excedía al PIB combinado de los 48 países menos desarrollados, en los que vivían 600 millones de personas (PNUD, 1999).

–          Como señala la OMS (Organización Mundial para la Salud), un tercio de la humanidad carece de acceso a fármacos; diecisiete millones de personas mueren al año por no poder comprar fármacos que son corrientes en los países desarrollados (más de 45.000 muertos cada día).

–          El 20% más rico de la población mundial gana 74 veces lo que el 20% más pobre (la diferencia era de 30 a 1 en 1960). (Ortega, 2000: )

Si todo lo anterior es grave, más grave aún si cabe son las tendencias, pues lejos de avanzar hacia los objetivos propuestos en la Cumbre del Milenio para el año 2015 (reducir mortalidad infantil a dos tercios, reducir a la mitad la población sin acceso a agua potabe, reducir la pobreza a la mitad…) la situación en muchos países – los cuales albergan más del 60% de la población mundial- está empeorando.

Como se ve, la palabra globalización es una absoluta mentira. Es la imposición ideológica, política y económica de las grandes multinacionales, haciendo que volvamos a la ley del miedo y del sometimiento: la ley del mercado. La globalización es un proyecto ideológico que pretende desarmar a los países que van a verse sometidos, prolongadamente, a la subordinación. Así, el capitalismo encuentra en la globalización una coartada perfecta, donde el capital encuentra cada vez menos restricciones de movimiento, lanzando continuas ofensivas para alargar nuestra agonías, empujando a la población a situación de sobrevivencia en condiciones de dominación.

Como ya señalara Pierre Bourdieu, la esencia del neoliberalismo es un programa de destrucción de las estructuras colectivas cuando éstas pueden convertirse en un obstáculo para el avance de la lógica del mercado puro. La lógica neoliberal pretende “construir un orden social cuya única ley sería la búsqueda del interés egoísta y la pasión individual por el beneficio (Bourdieu, 1998).

Hoy, la más brutal e inhumana insolidaridad nos gobierna. En Europa, Grecia es la cara más visible de un problema que nos afecta a todos: el progresivo desmantelamiento de la democracia y los estados por parte de los agentes de la globalización financiera. España, firme en su cadena de despropósitos, le sigue los pasos. Y aún podemos sentirnos afortunados. Como mostraba en los datos anteriores, la globalización, el capitalismo y los mercados se cebaron primero con los más débiles, con los países del Sur, con el mundo subdesarrollado. Por supuesto, con la connivencia de los gobiernos de los países ricos e industrializados. Y tristemente, con la indiferencia de sus ciudadanos.

 

“…En ocasiones, se llega incluso a provocar o explotar desestabilizaciones y hasta crisis monetarias con auténticos ataques especulativos, que los gobiernos afectados no pueden atajar por la superioridad de recursos de los atacantes y porque los poderes políticos, como ya se ha dicho, han venido abdicando cada vez más su capacidad de legislar contra tales operaciones”.

(Sampedro, 2002)

 Fuentes

PNUD (1998): Cambiar las pautas actuales de consumo: Para el desarrollo humano del futuro.

PNUD (1999): Human Development Report, 1999. Nueva York.

ONU (1997): Informe de la situación social en el mundo: Nueva York.

Bordieu, P. (1998): L’essence du néoliberalisme, Le Monde Diplomatique, París.

Sampedro, J.L. (2002): El mercado y la globalización. Barcelona: Destino.

Ovejero, A. (2009): Pobreza, Subdesarrollo y Globalización. Curso “Cooperación Internacional”. MPDL-Aragón.

Desde Grecia: lo estamos pasando pipa

Grecia es un corredor de júbilo desenfrenado y alegría estos días. Tanto, que el pasado domingo, el pueblo griego decidió adelantar la celebración de los Carnavales y echarse a la calle. Así, fuimos testigos de cómo más de 100.000 personas participaban en un pasacalles festivo por el centro de Atenas -secundado por miles de personas en otras grandes ciudades como Tesalónica– hasta la plaza Síntagma (“Plaza de la Constitución” en griego). Esperando a la multitud había una orquesta para amenizar el cotarro, pero se debieron de pasar con la máquina de humo en el escenario, así que la policía, muy amablemente, tuvo que desalojar de manera pacífica a los peñistas lanzando gas de la risa. De la risa fueron los fuegos artificiales. Los he visto mejor en mi pueblo. Éstos no describían formas en el cielo con multitud de colores; sólo quemaban edificios. A la fiesta también se sumaron funámbulos y acróbatas, payasos… Me pareció ver a Fofito y Miliki merodeando por los alrededores. Aunque fuentes cercanas me confirmaron que no, que estaban dentro del Parlamento, relajando y viendo fútbol. Total, que se montó el circo.

Miedo e ignorancia para una sociedad sin rumbo

Alguien dijo que “Grecia es un laboratorio de las políticas de austeridad”. Pero no. Es un circo. Un puto circo. Donde el domador – llámese BCE, FMI, EEUU, UE o cualquier otro nombre bajo el que se auspician “los mercados”-, elegantemente vestido cual cofrador del frac, somete al león con su látigo. La fiera – el contribuyente, clase media-baja, el proletario, África, Ámerica, un país subdesarrollado -, encerrada entre barrotes, condenada a la pantomima vespertina de saltar a través de un aro a cambio de comida, para pasar enjaulado el resto del día. Y mientras tanto, los espectadores – mundo desarrollado, países ricos, tu tío Gilito-, atónitos, observan el espectáculo con espectación, cómodamente alojados en sus asientos.

Esta vez, sin embargo, ni el espectador sentado en la última fila de las gradas del circo parece estar en lugar seguro. El mundo se tambalea. Puedes desentenderte del tema. Puedes creer lo que te cuenten las noticias. Que los sucesivos y progresivos recortes sociales en salud, educación, medioambiente o las subidas de impuestos darán con la solución. Puedes seguir soñando. Pero no me preguntes por qué me movilizo; mejor pregúntate por qué no lo haces tú.

Así, por el momento y desde Grecia, seguiremos pasándolo pipa*.

Pipa: escrito en griego πίπα, acto del sexo oral en el hombre; mamada.

@theatlantic.com

Dreams beyond the dense thickets

I could say my interest for environment comes from a combination of a parental education based on the respect for nature, my childhood experiences at Ebro riverside an a critical reflection of how the world is changing drastically. Since I was a child, I grew up reading with great admiration the naturalistic descriptions and observations of those first adventurers who explored  the impenetrable rainforests of a recently discovered America; I was a devoted reader to meticulous observations of naturalists who dedicated their lives to the study and conservation of biodiversity. Unfortunately, by that time I started becoming aware of global environmental degradation and how economic and social development was putting an unbearable strain on our environment.

Alexander Von Humboldt, botanist and explorer, in Chimborazo

Such admiration for Nature and my will for doing something else were the main reasons to become a membership of WWF (organisation whose goals are conservation of endangered wildlife and their habitats) in Spain. First, as a membership; later as an active citizenship, taking part in diverse environmental activities, such as birdwatching, treeplanting, river ecosystem’s restoration, cleaning-up days, etc. Today, emulating that little anxious-to-adventure dreamer boy remaining deep inside me, I walk throughtout the dense vegetation of Dadia Forest Reserve everyday, putting my energy and motivation at WWF-Greece’s service as an environmental volunteer.

The Dadia-Lefkimi-Soufli Forest National Park is one of the most important sites for birdwatching and conservation of birds of prey and vultures in Europe. Dadia, in the center of the Park, is the location where all office’s staff, local workers and volunteers live and develope our activities, within the numerous running conservation projects. Volunteer’s field work is quite tough, specially during winter. Long hours in the outdoors, mostly in pairs or alone, exposed to the sun, freezing cold, strong winds, rain or snow. We monitore migratory birds, study vultures’ behaviour, record windtags using a telescope and binoculars or stand in the middle of the night listening to the Owl and other nocturnal birds, just to mention a few. However, Nature, always magic and kind, frequently rewards our efforts to care of her: the elegant and powerful flight of the Golden Eagle, the surrounded sound of Black Vulture’s wings, one of the biggest bird-flying raptors in the world, or the heartbreaking howl of wolves somewhere hidden in the impenetrable thickets, are feelings quite hard to describe and only possible to experience if you decide to reconect with Earth and yourself, and be ready to listen to the sounds of the forests.

Michael Fay, ecologist, crossing the Congo Basin during his Megatransect trip

Somehow, I can’t avoid to take a look back in time, remembering the young boy I was, who admired those first explorers and adventurers, some kind of heroes for me; people who dedicated their lives to Wildlife’s conservation. Today, these heroes are ordinary people, like you and me, though with an extraodinary developed sense of nature, willing to work hard to safeguard our only home, Planet Earth. Some of those heroes work in WWF. Some of them, live in Dadia’s forests.

There are many reasons for what I would encourage you to join WWF, my friend, whether as a volunteer or a membership: you can share your skills, make new friends, gain experience in the environmental sector, enjoy nature at its greatest expression, make a positive impact in the community, escape from daily routine, feel good with yourself, work for what you really love and believe in, be part of a team…or just for fun. But if something I’ve learned during the last years is that ACTIONS SPEAK LOUDER THAN WORDS. That is the reason I am proud of being a volunteer and put my time, knowledge and skills at WWF’s service, where people understand the relation between technology and values, economy and society, and the connection between human being and Nature Conservation, to keep on working with energy and hope FOR A LIVING PLANET.

Dadia Forest Reserve. Greece

We are volunteers. We are EVS

Forget what you read about. Forget your prejudices. Forget your fears. Just do it.

We are volunteers. We don’t pay with money, love is our currency and when we give we don’t expect anything back.

We perform an important role promoting nature and human rights protection. We are part of the solutions, advocating for changing reality, having expectations that things can change.

We know a lot, we do little. That is the drama of our time.

Somebody said once “In the evening of life we will be judged on love”. Adapting the sentence, we might say: “in the evening of life, we will be judged on our works, not our plans”.

We are the energy that makes the world move. We are volunteers. We are EVS.

ACT NOW…