Mis razones para apoyar el 14-N

Sí. Es una huelga política

Por supuesto que es una huelga general política. Una jornada de protesta contra la política del gobierno, que no sólo es injusta sino también ineficaz. Una política de recortes, tan desmesurada y obscena como la búsqueda de enriquecimiento y crecimiento económico ilimitado en épocas de prosperidad, y que como estamos viviendo, resultó una farsa. Una política de “recortar por recortar sin saber dónde nos va a llevar” impuesta desde afuera por la banca, las financieras y las grandes empresas, sin importar las necesidades de nuestro país, sin importar la gente.

Sí, es una huelga política, o lo que es lo mismo, un fracaso del gobierno por su nefasta gestión. Y aunque a la señora –por decir algo- Aguirre no le guste, la huelga es un derecho, las urnas tan sólo son una meridiana claridad del alto grado de manipulación electoral y tener políticos de mierda destrozando una nación no es obligación.

 

STOP Desahucios

Aún al comienzo de la crisis, notables representantes de los dos principales circos, digo partidos, PP y PSOE, animaban a comprar pisos a mansalva y a consumir para mantener el crecimiento, tan atocinados en sí mismos que  ni siquiera con la crisis encima quisieron verla, negándola una y otra vez como San Pedro.

Y mientras las propuestas de algunos partidos de izquierdas para proteger al ciudadano y vigilar a la banca eran rechazadas una tras otra, la crisis traía más paro, quebraba miles de pequeñas empresas y el drama social se agravaba.

Hoy, PP y PSOE se hostian por salir en los medios anunciando una ley de desahucios que no llega ni a tiempo (una media de 517 desahucios diarios en España) ni en formas. ¿Nos toman por tontos?

No soy un ciudadano ejemplar

Durante el último año he vivido en Grecia, donde conocí en primera persona el día a día de griegos sin futuro; de niños que desfallecen en la escuela por no tener ni siquiera para un desayuno; inmigrantes que cruzan la frontera con Turquía para sobrevivir y son hacinados en condiciones infrahumanas; experimentados y contrastados profesionales que deben soportar recortes salariales del 40% (y en aumento) cortando las alas a cualquier esperanza para sus familias; depresión y tristeza en cada esquina; radicalización de las ideologías y fractura social, caldo de cultivo de violencia desatada; suicidios, etc.

No estoy dispuesto a ver mi pueblo en la misma situación. No pienso bajarme los pantalones y ver mis derechos marchar. No soy un buen ciudadano español para Rajoy, que nos quiere en casica y en silencio sufriendo su insensatez. Pues que venga Wert a españolizarme. Yo voy a la huelga.

Para Rajoy, la Ley de dependencia no es viable

Cuando más se necesita el apoyo de instituciones, más se está acelerando el deterioro de los sistemas de protección social más básicos echando por tierra los avances conseguidos en los últimos decenios.

En 2012 la mitad de la población aragonesa (49,9%) tiene problemas para llegar a fin de mes.Los recortes sin sentido están ampliando la fractura social que hace que un grupo de privilegiados aumente su poder, mientras que la inmensa sociedad vemos reducidas nuestras expectativas de futuro y nuestra calidad de vida.

La doctrina del miedo no va conmigo

Frente a los que dicen que las huelgas no sirven para nada, quede como ejemplo los desahucios parados por ciudadanos organizados, dejando en evidencia a los políticos, la única pieza del sistema gobierno-ciudadanía que no sirve para nada.

Queda pendiente la reincorporación ciudadana en la toma de decisiones y participación activa en la construcción de una sociedad más justa y solidaria. El 14-N es un momento perfecto para tomar conciencia, reconectar con la gente y nuestro entorno, resucitar la empatía por nuestros semejantes, reflexionar y actuar.

Se me ocurren muchos más motivos para participar en el 14-N:

Paro insostenible, niveles elevados de pobreza, impuestos al alza, recortes sociales brutales, deuda ilegítima, empresas y bancos  se enriquecen a nuestra costa, desapego social, abandono de la lucha por los derechos humanos y la cooperación al desarrollo,  previsiones económicas catastróficas para España desde Europa, ministros que se encomiendan a la virgen para salir de la crisis, cambio climático, mercantilización de los recursos naturales del planeta, desigualdad social… o simplemente porque no quiero que unos cabrones sin escrúpulos controlen mi vida y mi destino.

 

YO PARO. YO VOY A LA HUELGA. 14-N

 

 

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Belo Monte: un tribunal de Brasil suspende las obras de la presa

Further info for English Speakers here

Nuevamente, un tribunal de Brasil ha suspendido las obras de la represa de Belo Monte. En esta ocasión, el juez ha estimado que las comunidades indígenas no fueron consultadas antes del inicio de las obras.

Cabe recordar que la represa de Belo Monte causará afecciones directas en las comunidades indígenas, con impactos negativos e irreversibles sobre su salud, calidad de vida, patrimonio cultural y las tierras que desde tiempos remotos han ocupado y explotado de manera tradicional y respetuosa. La represa supone pérdida de biodiversidad, impactos graves en el calentamiento global, violación de los derechos a la salud y la integridad personal, desplazamientos forzosos, migraciones incontroladas y una lista interminable de alteraciones e impactos, cuyo único fin es perpetuar el mismo sistema político, económico y social, basado en el crecimiento económico continuado y el consumismo, el cual desecha los valores humanos, mercantiliza los recursos naturales y mantiene nuestro Planeta en un estado crítico de salud.

Más allá de la polémica suscitada por la paralización de las obras en numerosas ocasiones (precedidas de recursos interpuestos por el gobierno que lograron retomar las obras una vez tras otra), es bien sabido que las audiencias públicas no son más que un “lavado” público, simple burocracia para legalizar una decisión que ya ha sido aprobada de antemano en los despachos.

Enlaces relacionados:

– ¡Stop Belo Monte!

– Belo Monte: represas y represalias

Otro ritmo es posible

– Nota de prensa publicada en El PAIS , 15 Ago 2012

Belo Monte: represas y represalias

A pesar de las numerosas demandas contra Belo Monte aún existentes, las obras e intervenciones en el río Xingú, relacionadas con la construcción de la que se será la tercera presa hidroeléctrica del mundo, siguen su curso.

Como ya relatara en la anterior entrada ¡Stop Belo Monte!, la construcción de la presa provocará la destrucción de la selva y del río Xingú, hogar de distintos pueblos indígenas, como los kayapós, araras, jurunas, arawetés, xikrines, asurinis o parakanãs.

Greenpeace ha sido la primera organización en publicar instantáneas aéreas de los trabajos del proyecto hidroeléctrico brasileño, desde los comienzos de las obras el pasado enero.

@Greenpeace

@Greenpeace

Si la destrucción de las selvas no logra acabar con las comunidades indígenas, la afluencia de inmigrantes a la zona durante la construcción de la presa puede significar el contagio de enfermedades a estos indígenas, poniendo en riesgo sus vidas. Cuando no la violencia. Por el momento, ya se han sucedido graves episodios de represiones policiales contra huelguistas, empleados de la Planta Hidroeléctrica de Belo Monte, que exigen mejoras en la calidad del agua y la comida, transporte decente, formación para empleados o seguros de salud.

Enlaces de interés:

Survival por los pueblos indígenas

Otramerica otra América es posible

Mi fiesta nacional griega (en comisaría)

Con la irrupción de la crisis sistémica actual ya estamos viendo y viviendo la tragedia de varios países al borde de la bancarrota, ausencia de voluntad política y relanzamientos ficticios del cada cual para sí.  En un contexto de aumento del paro masivo, los recortes sustanciales en materia social y los continuos ataques a los derechos fundamentales parecen ser la única medida adoptada por los gobiernos de la UE, quienes se limitan a poner cada vez más dinero público al servicio de banqueros y especuladores.

Grecia es uno de los países que con mayor crueldad está sufriendo los efectos de nuestro sistema neoliberal. Grecia es también el país donde actualmente vivo, y el lugar donde dos amigas y yo mismo fuimos arrestados cuando nos disponíamos a pasar el domingo en la ciudad de Alejandrópolis. Para que entendáis la gravedad del asunto, debo primero poneros en antecedentes de lo que aquí está aconteciendo:

No sólo se trata de que en Grecia los salarios  del sector público se hayan reducido entre el 40 y el 70% (algo menos en el sector privado), que uno de cada dos jóvenes esté desempleado y el paro sobrepase el 25%, o que el nuevo asalariado cobre únicamente 417 euros o los nuevos pensionistas 320 euros. La clase media de este país está prácticamente arruinada, la desnutrición hace estragos entre los niños de primaria y el hambre asoma incluso en barrios de grandes ciudades.

Alejandrópolis es la capital de Tracia, en la región de Evros. Nada tiene que ver este rinconcito del mediterráneo con las archiconocidas ciudades griegas de Salónica o Atenas, o las turísticas islas de Corfú, Mykonos o Creta. Evros es una región eminentemente rural, poco industrializada, de corte muy conservador y el límite político fronterizo con Turquía, de lo que deriva la extrema militarización de esta región.

El pasado día 25, dos amigas de nacionalidad alemana y española y yo mismo decidimos dejar el pueblecito en el que vivimos, en el corazón del Parque Nacional Dadia-Lefkimi-Soufli, donde trabajamos dentro del marco del Servicio Europeo de Voluntariado para una organización ambiental internacional, para pasar el día en la ciudad. Grecia celebraba su fiesta nacional, evento anual que conmemora el alzamiento de 1821 en que se libraron del yugo turco, y en el que militares y niños (menuda mezcla, churras con merinas) desfilan por las calles de las principales ciudades de Grecia.

Eran aproximadamente las once  de la mañana cuando nos encontramos con otro amigo que vive en la ciudad, en la cafetería cercana a su librería. Un café después, apenas tuvimos que andar unos metros hasta la avenida principal donde la celebración del día nacional iba a tener lugar. Lo primero que me sorprendió fue la gran cantidad de policía desplegada por las calles adyacentes a la avenida principal. Y en número casi mayor a la policía uniformada, policías de incógnito – se les reconoce a leguas- por todas partes.

Y hasta aquí puedo leer. Todavía faltaría media hora para el comienzo del desfile, cuando un policía nos pidió los documentos de identidad y se largó con ellos sin mediar palabra. Más policías disfrazados de calle llegaron hasta nosotros para arrancarnos de entre la multitud en las aceras y ponernos en el medio de la avenida principal. Ignorante de mí, aún pensaba que aquello era un control rutinario, cuando escuché los gritos de mi compañero forcejeando con varios policías que intentaban llevárselo por la fuerza. No daba crédito a lo que estaba sucediendo, cuando un policía me agarró por el abrazo y me dijo que moviera en dirección a una furgoneta de la policía. Pensé: “¿Me están arrestando? ¿Realmente está sucediendo esto?”. En ese mismo instante, presa del pánico y los nervios, comenzé a gritar que por qué, que era un turista y  voluntario europeo y rechacé la sugerente invitación del policía. Recuerdo de aquel momento cómo varias personas de entre 50 o 60 años de edad que aguardaban al comienzo del desfile saltaron al asfalto encarando a la policía, tratando de evitar nuestra detención, mientras varias decenas de policías se colocaban los cascos y empuñaban los escudos para… para qué, ¿para contener a 3 jóvenes turistas europeos? En aquel momento, varios policías me agarraron y me forzaron a entrar en la furgoneta policial. Mis compañeras, en un estado de incredulidad y estupefacción total, también fueron conducidas a dependencias policiales.

La doctrina del shock continuó en comisaría. Nadie nos explicó porqué fuimos arrestados. Durante el registro – ¡dos horas después de habernos detenido!- pasé de sospechoso de intentar atentar contra el gobierno, a convertirme en supuesto traficante de drogas por llevar mis pastillas de la alergia, e inmediatamente espía internacional por el billete de autobús que delataba mi visita a la ciudad turca de Estambul. Lo absurdo de la situación fue total cuando uno de “los hombres de Paco”, el matón, el poli malo, se quitó la corbata, remangó las mangas de su camisa y se sentó en frente de nosotros mirándonos fijamente a los ojos, en un intento de acojonar al personal. Cuarenta metros cuadrados de salas llenas de clichés y estereotipos, donde también se encontraban el poli bueno (su gesto facial parecía reconocer la estupidez de habernos detenido), la inspectora gruñona que siempre se levanta con el pie izquierdo gritándonos en griego, como si así pudiéramos entenderla, o el poli tontorrón que hacía bromitas sobre fútbol, como si el Madrid o el Barcelona me fueran a hacer olvidar que de un plumazo barrieron mis derechos.

La noticia de nuestro arresto corrió como la pólvora, y mientras pasamos las horas retenidos en comisaría, pudimos escuchar los gritos de decenas de personas que se agolpaban en las inmediaciones en protesta por nuestra detención.

En mi opinión el arresto no estuvo exento de irregularidades: intentaron interrogarnos de manera extra-oficial, sugiriendo de forma poco cortés que firmáramos un papel en el que éramos acusados de llevar con nosotros objetos peligrosos que lanzar a los políticos – en mi caso una cámara de fotos y un botellín de agua, desafortunadamente mi compañero portaba consigo un arma de destrucción masiva: una naranja- y querer reventar la manifestación, mintiéndonos sobre el contenido de dicho documento para que firmáramos. Por supuesto, nos negamos a declarar y firmar dicho documento – del cual no entendíamos ni una sola palabra- sin la presencia de un traductor oficial y un abogado, un derecho de todo acusado que pareció irritar a alguno de los policías presentes en la sala, que comenzó a maldecir a los dioses griegos.

Finalmente apareció “Paco”, el jefe de la comisaría, con la amiga de la prima del hermano de uno de los policías, una joven que pasó su año universitario de Erasmus en España, para hacer las veces de traductora. Nuevamente, “Paco” nos instó a firmar un papel en el que declarábamos que éramos parte de un movimiento que pretendía ¡manifestarse! en contra del gobierno. Tampoco era el caso, aunque ¿ahora también está prohibido manifestarse? ¿Cuál será el siguiente paso, el estado de emergencia permanente? ¿Estamos volviendo a la Edad Media? Nuevamente nos negamos a firmar ningún papel, tras lo cual preguntamos insistentemente por qué nos habían detenido, e insistimos en declarar ante un traductor y un abogado de oficio. Minutos después estábamos en la calle, libres de cargos. Curiosamente, el desfile ya había terminado.

Los medios de comunicación locales describieron el asunto como arrestos preventivos para evitar sucesos mayores, sin profundizar en el asunto ni explicar quiénes fueron los detenidos.

El desfile se celebró ante la atenta vigilancia de cientos de policías venidos de toda la región de Evros. Según leí en los medios, los padres aplaudían al paso de sus niños desfilando entre militares, mientras miles de ciudadanos proferían gritos en contra del gobierno griego, el FMI y la UE. También hubo manifestantes armados con pancartas. Ninguno de ellos fue detenido.

@alexpolisonline

Del shock y la conmoción a la que mercados y gobiernos nos someten, surgen miedos inaprensibles para la mayor parte de la la gente y sectores de la sociedad. El sistema actual que nos domina no quiere ciudadanos implicados ni actores capaces de reaccionar ni de movilizarse ante la injusticia; sólo quiere espectadores impasibles, gregarizados y obedientes. Mi detención, “arresto preventivo para evitar males mayores” como así lo llamaron, es una declaración total de intenciones de aquellos que nos gobiernan.

Algunos me dirán que la próxima vez mejor será que me quede en casa; otros que fue un suceso desafortunado, que estaba en el lugar inadecuado en el momento incorrecto. Yo creo lo contrario. La lucha por nuestros derechos y por un mundo más justo y solidario está en la calle. Quedarse sentado en el sofá de casa, criticando y diagnosticando los males de la sociedad, embebidos en el placebo del fútbol y demás basura televisiva, aferrándonos al individualismo y a nuestro nivel de vida sin pensar en los demás, no hace sino fortalecer ese miedo que nos hunde en la agonía. Esta vez me tocó a mí, un turista en Alejandrópolis, potencialmente peligroso, quizá por tener el pelo largo y llevar consigo una mochila. ¿Y si tú eres el siguiente? Todavía reside en mí un sentimiento de frustración, impotencia y soledad como nunca antes había experimentado. Me sentiría mejor si la organización para la que trabajo hubiera expresado un poco más de afecto, temerosos y más preocupados por posibles represalias policiales.

Esta es la historia de mi particular fiesta nacional griega. Esta es la historia del día que despertó mi conciencia.

PD: Como bien apuntara un viejo amigo mío: “Normal que te hayan pillado. Ellos no saben si tienes visión laser o escupes fuego o cualquier cosa por el estilo. Y esta claro que ante una duda semejante un tío mirando es un peligro en potencia. Menos mal que no gobiernan los Mercados, que sino…”

Crisis, capitalismo, globalización.

La globalización como único camino para acabar con la pobreza. Ese fue el centro de debate del Foro Económico de Nueva York en 2002. Por aquella misma fecha, también se debatía sobre globalización en el Foro Social de Porto Alegre, pero con un cariz bien distinto. Así, mientras para los asistentes al foro en el centro financiero y de poder del Norte, la globalización era consecuencia necesaria del actual progreso técnico, para el Foro del Sur la globalización era no sólo peligrosa, sino incluso negativa, incrementando de forma alarmante e inaceptable las desigualdades Norte/Sur así como las diferencias entre ricos y pobres dentro de cada país.

Algunos datos estremecedores

–          Según el PNUD (Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo), 4600 millones de personas viven en países llamados “países en desarrollo”; 2.400 millones no tienen acceso a servicios sanitarios; 2.500 millones  no tienen luz eléctrica; 1500 millones carecen de agua potable.

–          El 20% de la población consume dos terceras partes de la comida del mundo, el 45% de toda la carne y el pescado, el 84% del papel y el 58% de la energía.

–          Un niño nacido en una buena zona de Nueva York, París o Londres consumirá como promedio en su vida 50 veces más que otro nacido en un país en desarrollo.

–          La mitad de la población mundial vive con dos dólares al día, y la mitad de la mitad, con uno.

–          Según el Informe sobre Desarrollo elaborado por la ONU en1998, a los países industrializados, con el 15% de la población mundial, les corresonde el 76% del consumo mundial, al tiempo que la brecha de diferencias entre los que más tienen y los que menos es cada vez mayor.

–          En 1996, la ONU revelaba que sólo 358 personas concentraban tanta riqueza como el 45% de la población mundial, acelerándose la concentración de riqueza en la cúspide en las dos últimas décadas; sirva como ejemplo que en 1998, el patrimonio neto de las tres personas más ricas del mundo excedía al PIB combinado de los 48 países menos desarrollados, en los que vivían 600 millones de personas (PNUD, 1999).

–          Como señala la OMS (Organización Mundial para la Salud), un tercio de la humanidad carece de acceso a fármacos; diecisiete millones de personas mueren al año por no poder comprar fármacos que son corrientes en los países desarrollados (más de 45.000 muertos cada día).

–          El 20% más rico de la población mundial gana 74 veces lo que el 20% más pobre (la diferencia era de 30 a 1 en 1960). (Ortega, 2000: )

Si todo lo anterior es grave, más grave aún si cabe son las tendencias, pues lejos de avanzar hacia los objetivos propuestos en la Cumbre del Milenio para el año 2015 (reducir mortalidad infantil a dos tercios, reducir a la mitad la población sin acceso a agua potabe, reducir la pobreza a la mitad…) la situación en muchos países – los cuales albergan más del 60% de la población mundial- está empeorando.

Como se ve, la palabra globalización es una absoluta mentira. Es la imposición ideológica, política y económica de las grandes multinacionales, haciendo que volvamos a la ley del miedo y del sometimiento: la ley del mercado. La globalización es un proyecto ideológico que pretende desarmar a los países que van a verse sometidos, prolongadamente, a la subordinación. Así, el capitalismo encuentra en la globalización una coartada perfecta, donde el capital encuentra cada vez menos restricciones de movimiento, lanzando continuas ofensivas para alargar nuestra agonías, empujando a la población a situación de sobrevivencia en condiciones de dominación.

Como ya señalara Pierre Bourdieu, la esencia del neoliberalismo es un programa de destrucción de las estructuras colectivas cuando éstas pueden convertirse en un obstáculo para el avance de la lógica del mercado puro. La lógica neoliberal pretende “construir un orden social cuya única ley sería la búsqueda del interés egoísta y la pasión individual por el beneficio (Bourdieu, 1998).

Hoy, la más brutal e inhumana insolidaridad nos gobierna. En Europa, Grecia es la cara más visible de un problema que nos afecta a todos: el progresivo desmantelamiento de la democracia y los estados por parte de los agentes de la globalización financiera. España, firme en su cadena de despropósitos, le sigue los pasos. Y aún podemos sentirnos afortunados. Como mostraba en los datos anteriores, la globalización, el capitalismo y los mercados se cebaron primero con los más débiles, con los países del Sur, con el mundo subdesarrollado. Por supuesto, con la connivencia de los gobiernos de los países ricos e industrializados. Y tristemente, con la indiferencia de sus ciudadanos.

 

“…En ocasiones, se llega incluso a provocar o explotar desestabilizaciones y hasta crisis monetarias con auténticos ataques especulativos, que los gobiernos afectados no pueden atajar por la superioridad de recursos de los atacantes y porque los poderes políticos, como ya se ha dicho, han venido abdicando cada vez más su capacidad de legislar contra tales operaciones”.

(Sampedro, 2002)

 Fuentes

PNUD (1998): Cambiar las pautas actuales de consumo: Para el desarrollo humano del futuro.

PNUD (1999): Human Development Report, 1999. Nueva York.

ONU (1997): Informe de la situación social en el mundo: Nueva York.

Bordieu, P. (1998): L’essence du néoliberalisme, Le Monde Diplomatique, París.

Sampedro, J.L. (2002): El mercado y la globalización. Barcelona: Destino.

Ovejero, A. (2009): Pobreza, Subdesarrollo y Globalización. Curso “Cooperación Internacional”. MPDL-Aragón.

¡Stop Belo Monte!

“¿Tendrá término un día su carrera tumultuosa y fiera? ¿O, siempre bramador, siempre iracundo en ese arrebatado movimiento de su despeñamiento, durará tanto como dure el mundo? Con estas palabras mostraba el ilustrado oscense Félix de Azara – precursor de las teorías darwinistas sobre la evolución de las especies –  su admiración por el Gran Salto del Guairá. Actualmente, dicho salto ha desaparecido a favor de la represa de Itaipú. No deja de ser una paradoja el hecho de que allá por el año 1700, Azara ya advirtiera su preocupación por el deterioro ambiental, así como las malas prácticas a las que el hombre blanco sometía a la naturaleza.

For English speakers, the next video tours allows viewers to learn about the harmful impacts of, and alternatives to the massive Belo Monte Dam Complex on the Amazon’s Xingu River.

Río Xingú. Amazonas Desde comienzos de la década de 1970, la realización de uno de los  proyectos hidroeléctricos más grandes del mundo, la represa de Belo Monte, en el estado de Pará, amenaza la supervivencia de miles de indígenas, comunidades ribereñas y una rica biodiversidad de flora y fauna (incluyendo especies amenazadas) que viven en las inmediaciones del Río Xingú. De hecho, la construcción de la represa – que ya ha comenzado- inundará 668 Km² de tierras agrícolas y bosques tropicales, desplazando a más de 20000 personas de sus territorios. Su construcción implica desviar el 80% del caudal del río Xingú, lo que provocará la desecación de un tramo de 100 kilómetros, conocido como la Volta Grande, y el abandono de las tierras por parte de las comunidades indígenas que actualmente la ocupan.

El proyecto de la planta hidroeléctrica de Belo Monte, localizado en la región Norte de Brasil, pretende incrementar en más de 11 mil Megawatts (MW) la capacidad de la matriz energética brasileña. El bajo consumo doméstico promedio anual por habitante en Brasil en comparación con otros países desarrollados (560 kWh por habitante en Brasil, frente a los 4.530 kWh de los Estados Unidos o los 1.580 kWh de España), la necesidad de ampliar la oferta energética debido al rápido crecimiento socioeconómico del país y el uso de una energía “limpia” frente al uso de combustibles fósiles son las principales razones esgrimidas por el gobierno brasileño para llevar a cabo la construcción de la represa hidroeléctrica de Belo Monte “a cualquier precio”.

presa hidroelectrica Belo Monte

Imagen virtual represa Belo Monte

Sin embargo, el proyecto de Monte Belo solo es un primer paso de un megaproyecto de construcción de 5 represas más aguas arriba -entre ellas la polémica represa de Altamira, que inundaría 6140 Km² de bosques tropicales- lo que agravaría enormemente los impactos sociales y medioambientales en la zona. Por sí sola, Monte Belo es una ineficiente represa que no podrá generar, en el mejor de los casos y de promedio, más del 39% de su carga (4.462 MW), siendo entre los 3 y 5 meses de estación seca no superior a los 11.233 MW. 

La controversia que rodea Belo Monte, lejos queda de ser un hecho aislado, pues mantiene un patrón común fácilmente identificable con otras grandes obras hidraúlicas en Brasil, Latinoamérica o cualquier otra parte del mundo. Son éstos proyectos en los que los estudios medioambientales y los procesos de aprobación de licencias son vistos como mera basura burocrática, simple papeleo administrativo a solventar en los despachos para legalizar una decisión que ya ha sido tomada de antemano. Proyectos que conllevan costos adicionales “imprevistos” elevadísimos, niveles de producción sobreestimados y altos niveles de corrupción. Donde el acceso a la información es obstaculizada de manera sistemática, convirtiendo las audiencias públicas en lavados “verdes” de imagen ante los medios. Donde la participación ciudadana es reducida a la mínima expresión, bien sea a través de sucias estrategias para impedir su acceso, o por la poca información sobre el proyecto y futuros planes a la que el ciudadano tiene acceso. Y en este caso en concreto, despreciando las medidas cautelares emitidas por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), así como a la Federación Internacional de Derechos Humanos (FIDH) a favor de la suspensión de la construcción de la represa hidroeléctica de Belo Monte.

Pérdida de biodiversidad, impactos en el calentamiento global (las emisiones de metano derivadas de la inundación de extensas zonas de selva son hasta 25 veces más peligrosas que el dióxido de carbono), violación de los derechos a la vida, a la integridad personal y a la salud, desplazamientos forzosos, migraciones incontroladas, etc., son algunos de los impactos de una larga lista que sufrirán las comunidades locales, pero también el mundo entero, con la pérdida de otro pedazito de la Amazonia, el bosque tropical más extenso de la Tierra. ¿Acaso no es posible otro modelo de crecimiento económico desde la sustentabilidad de nuestras actividades y el respeto de los derechos humanos?

Río Xingú. Amazonas

Río Xingú. Amazonas

No Belo Monte“El río es el corazón de nuestras tierras y de nuestra gente… Nosotros no nos sentaremos a ver mientras aquellos en Brasilia atentan con determinar nuestro futuro sin habernos consultado, escuchado, respetado y sin nunca haber puesto un pie en nuestras tierras… Ni el río Xingú ni nuestras vidas están a la venta.”

Extracto de una carta del movimiento “Xingú Vivo para Siempre”,

4 de febrero de 2010

Enlaces de interés:

Firma la petición de Raoni Apoyo al Jefe Raoni y a los pueblos indígenas del Xingú y solicito el abandono definitivo de la propuesta de proyecto de presa hidroeléctrica de Belo Monte.

International Rivers

Movimento Xingu Vivo para sempre

Presas en el Amazonas  Belo Monte and Brazils Hydroelectric Development of the Xingu River Basin (in English)

AIDA Asociación Interamericana para la defensa del Medioambiente

A message from Pandora Take action to defend Pandoras on Earth

Comunidad indígena Kayapo